Si hay una película que todos deberían ver es El club de la pelea,
es una cinta que fue estrenada el 15 de octubre de 19999, está basada en el
libro de Chuck Palahniuk. Dirigida por David Fincher y protagonizada por
Edward Norton, Brad Pitt y Helena Bonham Carter.
En la actualidad, es una
película de culto que cuenta con muchos fanáticos y gran popularidad, pero
irónicamente, cuando se estrenó no tuvo una gran aceptación y no le fue muy
bien en taquilla. La película costó 63 millones de dólares y recaudó 100.9
millones de dólares,
Tanto el director y los actores
le pusieron bastante corazón a la cinta y para algunos de ellos fue una
decepción que no haya sido un rotundo éxito, fue el tiempo quien le dio el
honor que se merecía al club de la pelea.
Algo notable en la película, es
que nos trata de decir algo, no está hecha con la mera intención de entretener,
va más allá y de cierta manera nos hace vernos a nosotros mismos y reflexionar
sobre nuestro estilo de vida y por qué hacemos ciertas cosas.
La cinta nos pone en los
zapatos de un protagonista (Edward Norton) el cual su nombre nunca es revelado;
él es una persona sumergida en el consumismo que es esclavo de sus
pertenencias, tiene insomnio, una vida bastante común, un trabajo que le ajusta
para vivir con ciertas comodidades y vive en una constante rutina.
Él representa al hombre común, así somos muchos de nosotros, pero
el protagonista no se siente a gusto, por algún motivo no puede dormir, va al
doctor para que le recte medicamentos para conciliar el sueño y este se niega.
Ahí es donde se da cuenta que en realidad su vida no tiene cosas
malas y es cierto, sea como sea, no tiene grandes problemas en comparación a
otras personas que se están muriendo, eso lo hace reflexionar.
Irónicamente, decide ir a reuniones donde se juntan personas que
se están muriendo, como ser personas con cáncer de próstata, tuberculosis, VIH
y el mero de hecho de ser escuchado y que los miembros de esas reuniones
sintieran lástima por él, lo hace volver a sentirse tranquilo y reconciliar el
sueño.
Es curioso como a veces solo necesitamos ser escuchados y recibir
amor, es lo que pasa con el protagonista, eso es lo que le hacía falta en su
vida, lo consiguió de una manera poco ortodoxa, pero al fin y al cabo lo logró.
Lo que él hacía no era ético, pero al parecer no le importaba,
hasta que conoció una mujer que comenzó a ir a todas las reuniones al igual que
él, es ahí cuando se vio reflejado a si mismo y se empezó a sentir incómodo.
Muchas veces nos duele vernos reflejados, hacemos cosas malas y
nos sentimos bien con eso, pero cuando vemos a alguien más haciendo lo mismo,
es como si nos desenmascararan, nuestras mentiras quedan al desnudo, no para
las demás personas, pero sí para nosotros mismos.
Luego de varios sucesos, el protagonista conoce a el personaje que,
para muchos, es uno de los mejores de todo el cine, Tyler Durden (Brad Pitt) este
personaje es el encargado de darle una fuerte crítica a la sociedad a lo largo
de la película.
Tyler Durden es un personaje bastante interesante, no le importa
nada, es un anarquista, está en contra de las modas, tendencias, los estereotipos
y el consumismo, vive en una casa prácticamente en ruinas, y la mayor parte del
tiempo hace lo que quiere.
Por un lado, tenemos a alguien que es un esclavo del sistema y por
el otro tenemos a alguien que es todo lo contario a eso, el protagonista quedó
fascinado con la personalidad de Tyler Durden y lo hace reflexionar sobre su
vida.
Todos estamos atados a nuestras cosas materiales o nuestros logros
superficiales, pero ¿qué pasaría si un día lo perdemos todo? Adiós a todo el tiempo
invertido y el dinero gastado. ¿Acaso sería lo peor que nos podría pasar? ¿Podría
ser una oportunidad para comenzar de nuevo?
Definitivamente a muchos nos aterra el mero hecho de perderlo todo
y eso es exactamente lo que le pasa al protagonista, al regresar a su
apartamento, se dio cuenta que estaba incendiado, todas sus pertenencias
completamente quemadas.
Cabe mencionar que él estaba obsesionado con comprar todo tipo de
cosas que miraba en los catálogos, muchas de ellas eran innecesarias, pero le
tenía amor a todas las cosas materiales e inútiles que había comprado a lo
largo de los años.
Estaba viviendo la más grande pesadilla de muchas personas, algo
que podría destruir a cualquiera, ¿o acaso eso era lo mejor que le podría pasar
por qué de esa manera se podía librar del consumismo?
Sin saber qué hacer, por alguna extraña razón, el protagonista
llama a Tyler Durden, la interesante y extraña persona que acababa de conocer.
A partir de ahí se sigue desarrollando la trama y llega a darnos un mensaje muy
profundo escena tras escena.
El club de la pelea no es una película del montón, si en verdad
quieren ver una historia profunda e interesante, definitivamente tienen que ver
esa cinta, denle una oportunidad, no se van a decepcionar para nada.

